Aviso de privacidad
Sep 2026
Responsable
Iván Lorenzana Belli (Atelier Belli), con domicilio en Tijuana, Baja California, México, es el responsable del tratamiento de los datos personales descritos en este aviso, conforme a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP). Medio de contacto: WhatsApp.
Datos que recopilamos de clientes con tarjeta
La tarjeta Stampi es anónima por diseño. No hay formulario de alta: escaneas el código QR del negocio, se abre una página de Stampi y desde ahí agregas la tarjeta a tu wallet. Nunca te pedimos ni guardamos tu nombre, tu correo, tu teléfono, tu fecha de nacimiento ni ningún otro dato de contacto. Tampoco recabamos datos personales sensibles de ningún tipo.
De cada tarjeta se registra lo siguiente:
- Un identificador aleatorio de la tarjeta, generado por nuestro servidor cuando escaneas el QR. No se deriva de ningún dato tuyo. Sus últimos 8 caracteres son el código corto que aparece impreso debajo de tu QR. La plataforma también tiene una API para integraciones que solo funciona si la activamos; una tarjeta emitida por esa vía lleva el identificador que le da quien la emite.
- La plataforma de la tarjeta (Apple Wallet o Google Wallet) y una clave técnica aleatoria con la que la tarjeta se identifica cuando pide su actualización.
- Solo en Apple Wallet, y solo si instalas la tarjeta: el token con el que se le avisa a tu dispositivo que hay una actualización, el identificador opaco que Apple le asigna a ese dispositivo y la fecha en que se registró. Son datos de tu aparato, no identificadores tuyos, pero son persistentes mientras conserves la tarjeta instalada. En Google Wallet no guardamos ningún token ni identificador de dispositivo: las actualizaciones viajan al servicio de Google usando el identificador de la tarjeta.
- El número de sellos acumulados, la meta del programa y cuántas recompensas has canjeado, con la fecha de alta y la de última actualización.
- El historial evento por evento: cada alta, sello y canje queda guardado con su tipo, la cantidad de sellos, la plataforma, el punto desde el que se registró (el mostrador, el panel de sellado, el alta o la API para integraciones) y la fecha y hora exactas.
- Un agregado por día calendario, en hora de Tijuana: qué tarjetas tuvieron actividad ese día y cuántos sellos, canjes y altas hubo. Es lo que alimenta las métricas del negocio.
- El texto del último mensaje que se guardó en tu tarjeta, con su fecha y el motivo: el aviso automático de que ya tienes una recompensa disponible, el de que el programa terminó y, en iPhone, el último mensaje que redactó el negocio, de máximo 180 caracteres. Se reemplaza cuando llega el siguiente. En Android los mensajes que redacta el negocio no se guardan en el registro de tu tarjeta: se entregan a Google (ver Transferencias) y quedan en el historial de mensajes del negocio.
- Unas pocas claves técnicas internas que evitan que un mismo sello se aplique dos veces cuando la conexión falla. No dicen nada de ti.
El registro de la tarjeta se crea en cuanto escaneas el QR y se abre nuestra página, aunque después no la agregues a tu wallet, y cada escaneo crea uno nuevo. Ese registro queda guardado igual que cualquier otro y puedes pedir que se elimine (ver Derechos ARCO).
No recopilamos tu nombre, teléfono, correo electrónico ni tu ubicación. Si el negocio registró sus sucursales, tu tarjeta puede aparecer cuando estás cerca de una. En iPhone eso se resuelve por completo dentro de tu teléfono: la tarjeta lleva grabadas las coordenadas de las sucursales que el negocio registró y tu sistema operativo decide cuándo mostrarla. En Android esas coordenadas van en la ficha del programa que recibe Google (ver Transferencias), y es Google quien decide si te avisa, a qué distancia, después de cuánto tiempo y con qué texto, según las notificaciones y el permiso de ubicación que le hayas dado a Google Wallet. Nosotros nunca recibimos ni consultamos dónde estás.
Tu dirección IP se usa unos minutos, solo en memoria, para frenar el abuso al dar de alta tarjetas y al confirmar que ya la agregaste a tu wallet. No se guarda en ninguna base de datos, no queda en nuestras bitácoras y nunca se asocia a tu tarjeta. La página que se abre al escanear sí carga tipografías desde servidores de Google, que por eso recibe tu IP (ver Transferencias).
El QR de tu tarjeta lleva su identificador completo. Con ese identificador y el del negocio, nuestra página de sellado muestra sin iniciar sesión el conteo de sellos y de recompensas de esa tarjeta, en modo de solo lectura. No muestra ningún dato personal, y sellar o canjear sí requiere la sesión del cajero.
Con lo que guardamos no podemos saber quién eres. Lo más que tenemos es un identificador aleatorio, si usas Apple o Google y, en el caso de Apple Wallet, el token y el identificador opaco de tu dispositivo.
Datos que recopilamos de negocios afiliados
De cada negocio afiliado guardamos:
- Nombre del negocio, correo de contacto (obligatorio al darse de alta) y teléfono de contacto (opcional).
- La configuración del programa: nombre, meta de sellos, qué recompensa se entrega, cómo se ganan los sellos, el mensaje final que ve el cliente al completar su tarjeta y el enlace a la red social o al sitio web del negocio, si lo proporciona.
- Los elementos de marca: logotipo, logotipo horizontal, colores, el estilo elegido para la tarjeta, foto o ilustraciones de la tarjeta y texto de bienvenida.
- Hasta 10 sucursales, con nombre, texto de aviso y coordenadas, si el negocio decide registrarlas para que su tarjeta pueda aparecer cerca de una sucursal. A Google solo le llegan las coordenadas (ver Transferencias).
- La constancia de aceptación de los términos: la fecha en que se aceptaron y la versión del texto aceptado.
- Los dos NIPs de acceso (cajero y dueño) nunca se guardan en claro: sólo se guarda su huella criptográfica, la fecha en que se cambió cada uno y, si el dueño eligió el suyo, la fecha en que lo eligió. Un NIP que genera el sistema se muestra una sola vez, en la misma pantalla que lo genera, y después ya no es recuperable ni por nosotros; el que elige el dueño no se muestra en ninguna pantalla. La huella guardada no se envía a ninguna pantalla ni a ningún tercero. Para frenar a quien intente adivinarlos, guardamos también, por panel, cuántos intentos fallidos seguidos hubo, desde cuándo y hasta cuándo queda bloqueado el acceso. Desde el panel del dueño existe un botón para compartir el NIP del cajero por WhatsApp: quien lo envía es el dueño, con su propia cuenta, no nosotros.
- Si el negocio trae su propio certificado de Apple: el certificado, su llave privada, la contraseña de esa llave y el identificador del tipo de pase, que el sistema necesita para firmar las tarjetas. De todos los negocios guardamos además la fecha en que vence el certificado con el que se firman sus tarjetas y cuándo la revisamos, y, si se le asignó uno de nuestros certificados, cuál.
- El expediente comercial: desde cuándo es cliente, la tarifa en pesos, el número de sucursales, la fecha en que termina la cortesía, la fecha del próximo pago, la modalidad de cobro, un estatus interno de cobranza que registra el operador, el estatus de la suscripción que reporta Stripe, la periodicidad (mensual o anual) y el importe que cobra esa suscripción, la fecha en que termina el periodo pagado, si la suscripción quedó programada para cancelarse al final del periodo y si esa cancelación la programó una pausa de su programa, para poder quitarla al reactivarlo, si hay un cambio de plan programado (a qué periodo, por qué monto y desde qué fecha), el enlace de pago más reciente sin usar (su periodo, su monto, desde qué pantalla se generó y hasta cuándo sirve), la fecha en que el sistema pausó automáticamente la cuenta por falta de pago, los identificadores que Stripe nos devuelve (cliente, suscripción y enlace de pago) y una nota interna del operador.
- El historial de los mensajes que el negocio envía a las tarjetas de su programa: de cada mensaje, un identificador propio, el texto, a qué grupo de tarjetas se envió, a cuántas iba, en cuántas lo aceptaron Apple o Google y en cuántas no, cuántas de esas no tenían un aparato registrado, en qué estado quedó el envío, si el envío quedó incompleto, cuándo se redactó, cuándo se envió y cuándo inició sesión el dueño que lo mandó. No dice a qué tarjetas en particular.
- Si el negocio se dio de alta con una invitación: el código de la invitación, cuándo se creó, hasta cuándo servía, cuándo se usó, su estado, la cortesía que traía (1 o 3 meses), a qué negocio dio de alta y una nota interna del operador con la que identificamos a quién se la enviamos.
- Datos técnicos de la cuenta: si está activa, en pausa o cerrada, y desde cuándo se cerró; el tipo de cuenta; las fechas de alta y del último cambio; la ficha de su programa en Google Wallet (su identificador, su estado, el código del último error, si lo hubo, cuándo se creó y cuándo se actualizó); un campo de plan que hoy no se usa; y un candado temporal que evita que dos operaciones de cobro de la misma cuenta ocurran al mismo tiempo.
El expediente comercial no aparece en las lecturas ordinarias del sistema. Lo ve el operador completo, y el dueño ve en su panel una versión reducida: desde cuándo es cliente, la tarifa, el número de sucursales, las fechas de cortesía y de próximo pago, y el estado de su suscripción (modalidad de cobro, estatus de Stripe, periodicidad e importe que cobra, fin del periodo pagado, si hay una cancelación programada y el cambio de plan programado, si lo hay). Quedan fuera de esa versión los identificadores de Stripe, el enlace de pago sin usar, el estatus interno de cobranza, la fecha de pausa automática, la marca que dice si una cancelación la programó una pausa y la nota interna del operador. Con esos datos, el panel del dueño también le dice cuántos días después de su fecha cubierta se pausaría su programa y, si su programa está en pausa, por qué (falta de pago, fin de su suscripción o una pausa que pusimos nosotros) y si mientras dure se le cobra.
La dirección IP de quien entra a los paneles del cajero o del dueño, busca una tarjeta por su código en el mostrador, usa una invitación o activa un pago desde ella, o llama a la API para integraciones, se usa unos minutos, solo en memoria, para limitar los intentos. No se guarda en ninguna base de datos ni en las bitácoras.
Finalidades
- Emitir tu tarjeta y mantenerla actualizada en tu dispositivo: sellos, recompensas y avisos del programa.
- Permitir que el negocio envíe mensajes a las tarjetas de su programa: a todas, agrupadas por su actividad reciente (por ejemplo, las que no se usan desde hace 60 días) o a las que tienen un premio sin canjear.
- Mostrar al negocio las métricas de su propio programa: totales, gráficas y el listado de sus tarjetas, que también puede exportar. Cada tarjeta aparece identificada sólo por un código anónimo, nunca por datos personales.
- Operar y dar soporte a la plataforma: revisar el uso de cada programa y atender avisos técnicos, como un certificado por vencer.
- Proteger la plataforma y las cuentas: frenar abusos, bloquear intentos repetidos de NIP e investigar fallas con las bitácoras técnicas.
- Contacto operativo con el negocio afiliado.
- Cobrar la suscripción del negocio afiliado y llevar el registro de su relación comercial con nosotros: tarifa, fechas de pago, cortesías, pausas y estado de la cuenta.
No usamos estos datos para ninguna otra finalidad. No los vendemos, no los rentamos y no los compartimos con terceros para fines publicitarios.
Cada programa de lealtad pertenece al negocio que lo ofrece; Stampi actúa como su proveedor tecnológico y trata los datos del programa por cuenta del negocio. El negocio ve tarjetas anónimas de su propio programa y el estado de una tarjeta cuando la escanea o escribe su código de 8 caracteres en el mostrador. No obtiene tus datos de contacto, porque el sistema no los tiene.
Transferencias
Para operar el servicio compartimos datos con estos terceros, y sólo lo estrictamente necesario:
- Apple. El archivo de la tarjeta se firma y se entrega desde nuestro servidor directamente a tu iPhone: Apple no recibe el pase ni su contenido, ni siquiera para firmarlo. Lo único que pasa por Apple es el aviso que le mandamos a tu teléfono cuando tu tarjeta cambia, y ese aviso lleva sólo el token de tu dispositivo, el identificador del programa de pases y un cuerpo vacío: el texto de los mensajes nunca llega a Apple, tu teléfono lo obtiene volviendo a descargar la tarjeta de nuestro servidor.
- Google Wallet. En Android se envía a Google la ficha del programa del negocio (nombre del negocio, nombre del programa, un color de fondo, el enlace a su red social o a su sitio web, si lo proporcionó, las coordenadas de sus sucursales, si las registró, sin su nombre ni su texto de aviso, y el logotipo, que Google descarga de nuestro almacenamiento mediante un enlace temporal) y los datos de tu tarjeta: su identificador aleatorio, el código corto y el conteo de sellos y recompensas. Al cerrar un programa le volvemos a enviar a Google esa ficha sin las coordenadas. El nombre que queda asociado a la tarjeta es el del negocio, no el tuyo. A diferencia de Apple, el texto de los mensajes sí se transfiere a Google, tanto los que redacta el negocio como los automáticos (recompensa disponible y programa terminado), y queda visible en tu tarjeta durante 7 días.
- Tu cuenta de Google, en Android. Guardar la tarjeta en Google Wallet ocurre dentro de tu cuenta de Google, y Google la asocia a ella. Para confirmarte en nuestra página que ya la guardaste, solo le preguntamos a Google si la tarjeta ya se guardó, sin saber en qué cuenta. En iPhone la tarjeta queda en tu teléfono, y si se sincroniza con tu cuenta de Apple es por la configuración de tu propio dispositivo, no por algo que nosotros hagamos. En los dos casos esa asociación existe del lado de ellos: nosotros no la recibimos ni podemos consultarla.
- Imagen pública de sellos, sólo en Android. Para que Google Wallet pueda pintar tus sellos, esa imagen se guarda en un almacenamiento público cuya dirección incluye el identificador del negocio y el identificador aleatorio de tu tarjeta. Quien conozca esa dirección puede ver el estado de sellos de esa tarjeta. La imagen no contiene datos personales. Se crea al escanear el QR, aunque no llegues a guardar la tarjeta.
- Stripe, para cobrarle al negocio. Cuando se activa el pago automático de un negocio, ya sea desde su propio panel, desde su invitación o con un enlace que le enviamos, a Stripe se le envía el nombre del negocio y el identificador de su programa, además del importe, la moneda (pesos mexicanos), la periodicidad (mensual o anual), la fecha hasta la que no se le cobra (el fin de su cortesía o de los meses que le regalamos) y desde qué pantalla se generó el enlace de pago. Después se le envían las instrucciones que requiera esa suscripción: programar o quitar un cambio de plan, programar o quitar una cancelación al final del periodo (la que pide el negocio, la que nos pide que hagamos o la de una pausa), mover la fecha de su siguiente cobro cuando le regalamos meses, anular un cobro pendiente cuando pausamos el programa o cuando, con ese cobro rechazado, nos lo pide el negocio (al pedirnos que cancelemos su suscripción o después de cancelarla desde su panel), dejar sin efecto un enlace de pago sin usar y cancelar la suscripción si se cierra el programa. No le enviamos el correo ni el teléfono de contacto del negocio, y ningún dato de clientes con tarjeta llega jamás a Stripe. Los datos bancarios nunca pasan por nuestra plataforma: se capturan en la página de pago de Stripe y se actualizan en su portal. Stripe recopila por su cuenta, bajo su propio aviso de privacidad, el correo y los datos de tarjeta de quien paga. De lo que Stripe nos responde solo usamos y guardamos identificadores, el estado de la suscripción, su periodicidad y el importe que cobra, la fecha de fin de periodo, si quedó programada para cancelarse, hasta cuándo sirve el enlace de pago y, si hay un cambio de plan programado, su periodo, su monto y la fecha en que entra. Para decidir cada operación también consultamos en ese momento sus suscripciones, sus facturas pendientes y sus enlaces de pago abiertos, y no guardamos de ellos más de lo que se acaba de enumerar. Lo demás que traen los avisos de Stripe no se lee ni se guarda.
- Amazon Web Services. Todo el servicio se aloja en AWS, región Oeste de Estados Unidos (Norte de California). Es una transferencia internacional de datos a Estados Unidos. Los avisos técnicos y de cobranza que recibe el operador, con el nombre del negocio, le llegan por correo a través de AWS.
- Google Fonts. Las páginas web de Stampi, esta incluida, cargan sus tipografías desde servidores de Google, lo que expone a Google tu dirección IP y el tipo de navegador. Eso incluye la página de Stampi que se abre al escanear el QR de un negocio: esa página abre tu wallet y te confirma cuando la tarjeta quedó guardada. El archivo de la tarjeta, ya en tu wallet, no carga nada de Google Fonts.
- Google Maps. Se carga únicamente en el panel de administración y en el formulario de alta de un negocio, para elegir en un mapa las coordenadas de las sucursales. Nunca se carga en una pantalla que vea un cliente con tarjeta.
No vendemos datos personales ni los compartimos con terceros para fines publicitarios.
Cookies y almacenamiento en tu navegador
Las páginas que ve un cliente con tarjeta no guardan cookies ni datos en tu navegador. Los paneles de Stampi (el del cajero, el del dueño y el del operador) usan una cookie de sesión por panel, solo para mantener la sesión iniciada. En el aparato del mostrador, el panel de cajero guarda los sellos que se hicieron sin conexión (el identificador de la tarjeta, la cantidad, la hora y una clave para no aplicarlos dos veces) hasta que se sincronizan, una copia del panel para poder abrirlo sin conexión y si el cajero bloqueó la pantalla. El panel del dueño recuerda en su aparato si ya le mostró el aviso de su cortesía. No usamos cookies de analítica ni de publicidad.
Conservación
Hoy el sistema no borra de forma automática tu tarjeta ni su historial. Conviene decir tal cual qué se conserva y qué sí se borra solo:
- El registro de una tarjeta, su historial de sellos evento por evento y los agregados diarios se conservan indefinidamente mientras el negocio siga dado de alta. No hay una purga programada.
- El registro de tu dispositivo en Apple Wallet (el token con el que se le avisa, el identificador opaco que Apple le asigna y la fecha en que se registró) sí se borra solo en un caso: cuando le mandamos un aviso a tu iPhone y Apple nos responde que ese token ya no sirve, por ejemplo porque quitaste la tarjeta de ese dispositivo, borramos automáticamente ese registro. Solo se borra si el token sigue siendo el mismo al que le mandamos el aviso y si el registro es anterior al momento en que Apple dice que dejó de servir. La tarjeta y su historial siguen guardados.
- Las bitácoras técnicas del servidor se conservan 90 días. Registran cada solicitud a nuestro servidor con su hora, la dirección que se pidió y el resultado. Esa dirección puede incluir el identificador de tu tarjeta y, en iPhone, el identificador de tu dispositivo, y cada sello o canje queda anotado con el código corto de la tarjeta. No registran la dirección IP de los clientes con tarjeta ni la de los negocios. La única excepción es el panel de administración, que usa solo el operador: ahí se anota la dirección IP de quien entra, sale o intenta entrar, o de una solicitud que no pasa la verificación de seguridad, casi siempre junto con el tipo de navegador. También guardan, durante los mismos 90 días, los reportes de error que Apple Wallet nos envía automáticamente desde tu iPhone cuando algo falla con tu tarjeta, sin tu dirección IP ni el tipo de navegador: el texto del reporte puede incluir el identificador de la tarjeta y el de tu dispositivo, y antes de guardarlo quitamos la clave técnica de la tarjeta, el token con el que se le avisa a tu dispositivo y los parámetros de las direcciones web que traiga. Las bitácoras que se escribieron hasta el 28 de agosto de 2026 quedaron en un registro anterior, que no anotaba cada solicitud pero no se borra solo: se conservan hasta que lo borremos a mano.
- Los respaldos permiten restaurar el estado de la base de datos de los últimos 35 días. Es decir, un registro eliminado hoy sigue siendo recuperable desde el respaldo durante ese plazo. Los archivos que guardamos de cada negocio (su marca, las imágenes de su tarjeta y, si lo trae, su certificado de Apple) conservan además sus versiones anteriores, también después de eliminar al negocio.
- En la base de datos, aparte de ese registro de dispositivo, el único borrado automático es el de unos registros técnicos de cobro, que se eliminan solos a los 30 días; aparte, las bitácoras se borran a los 90 días, salvo las del registro anterior, y los respaldos a los 35. Las invitaciones para dar de alta un negocio son distintas: el enlace deja de funcionar a los 7 días, pero su registro se conserva igual que los demás. Ninguno de esos registros de cobro ni de invitación contiene datos de clientes con tarjeta.
Si borras la tarjeta de tu iPhone se elimina el registro de tu dispositivo y dejan de llegarte actualizaciones y avisos. En Android no guardamos un registro de dispositivo, y Google conserva su propia copia de la tarjeta. En los dos casos la tarjeta y su historial siguen guardados con nosotros. Si quieres que se eliminen, hay que pedirlo (ver Derechos ARCO): el producto no tiene un botón para borrar una tarjeta suelta, así que esa eliminación la aplica el operador a mano.
Si el programa del negocio se pausa, por falta de pago, porque el negocio pidió una pausa o porque la pusimos nosotros después de avisarle, no se borra nada: tus sellos quedan intactos y tu tarjeta sigue sincronizándose en tu wallet, aunque mientras dure la pausa no se te pueden agregar sellos ni canjear recompensas. Si el negocio cierra su programa, tu tarjeta se anula en tu wallet y se le envía un aviso final, aunque no siempre es posible entregarlo a todos los dispositivos; aun así, no se borra tu tarjeta ni su historial; solo puede borrarse el registro de un dispositivo si, al mandarle ese aviso, Apple responde que su token ya no sirve.
Eliminar por completo a un negocio borra sus tarjetas, su historial y sus archivos de marca, y es una acción manual del operador. Aun así sobreviven los respaldos, durante 35 días; las bitácoras, durante 90 días, o hasta que borremos el registro anterior si son de hasta el 28 de agosto de 2026; las versiones anteriores de sus archivos; la invitación con la que se dio de alta, si la hubo; los registros técnicos de cobro, hasta 30 días; lo que Stripe conserva de su cliente, si pagaba con tarjeta, bajo su propio aviso; y, en Android, la ficha del programa que guarda Google, con las coordenadas de sus sucursales si las registró y no se las quitamos al cerrar su programa, la copia de cada tarjeta que guarda Google y su imagen pública de sellos, que dejan de actualizarse. También se puede eliminar una sola tarjeta a petición (ver Derechos ARCO).
Derechos ARCO
Puedes solicitar el acceso, la rectificación, la cancelación o la oposición respecto de los datos asociados a tu tarjeta escribiéndonos por WhatsApp. Al escribirnos por ahí recibimos tu número y tu nombre de perfil, que usamos solo para atender tu solicitud. No los guardamos en el sistema de Stampi: la conversación queda en el WhatsApp del operador, y WhatsApp la trata bajo su propio aviso de privacidad.
Como la tarjeta es anónima, para poder localizarla necesitamos el código de 8 caracteres impreso debajo de tu QR y el nombre del negocio. Con eso podemos mostrarte todo lo que guardamos de esa tarjeta, lo que se enumera arriba: los sellos y los canjes con sus fechas, la plataforma, el último mensaje guardado y, en iPhone, si hay un dispositivo registrado.
Hay un límite que te conviene conocer: como no tenemos tu nombre, tu correo ni tu teléfono, no tenemos forma de comprobar que esa tarjeta es tuya. Cualquiera que alcance a leer el código de una tarjeta ajena podría pedir lo mismo. Por eso, para cualquier solicitud que modifique o elimine datos te pediremos presentar la tarjeta en el mostrador del negocio.
Corregir un conteo hacia arriba lo hace el negocio en el mostrador, sellando la tarjeta. Un conteo no se baja: ni el negocio ni el operador le quitan sellos a una tarjeta, y es a propósito, para que nadie pueda rebajarle los sellos a un cliente. Ni el mostrador ni los paneles tienen forma de hacerlo; la única vía que reescribe un conteo es la API para integraciones, que solo funciona si la activamos. Si no quieres conservar la tarjeta, puedes pedir que se elimine su registro; eso no tiene botón que lo ejecute y lo hace el operador a mano.
Al eliminar el registro quitamos la tarjeta y su historial de sellos y canjes. Algunas cosas sobreviven a esa eliminación: los respaldos, que conservan una copia durante los 35 días siguientes; las bitácoras técnicas, que durante 90 días conservan el identificador de la tarjeta, su código corto y, en iPhone, el identificador de tu dispositivo, junto con la hora de cada solicitud y los reportes de error que Apple Wallet haya enviado; las del registro anterior, hasta el 28 de agosto de 2026, donde un mensaje de error puede llevar el identificador de la tarjeta, hasta que lo borremos; los contadores diarios del negocio, donde el identificador de la tarjeta puede seguir apareciendo dentro del total de tarjetas activas de cada día; y, si la tarjeta es de Google Wallet, el registro de la tarjeta que guarda Google y la imagen de la tarjeta que le servimos, que siguen existiendo aunque dejan de actualizarse. Si el mostrador tenía sellos de esa tarjeta pendientes de sincronizar, el aparato del cajero los intenta enviar al recuperar la conexión, y como la tarjeta ya no existe se descartan.
Eliminar el registro tampoco borra la tarjeta que ya está en tu teléfono: deja de actualizarse y eres tú quien la quita. Y al revés, borrarla de tu teléfono detiene las actualizaciones y los avisos, pero no elimina su registro; eso hay que pedirlo por separado.
Cambios a este aviso
Los cambios a este aviso se publican en esta misma página, con una nueva fecha de actualización. La versión y la fecha vigentes aparecen al inicio del documento. No enviamos avisos individuales de los cambios, así que revisar esta página es la forma de saber si el texto cambió.
Si quieres saber qué cambió respecto de la versión que leíste, pregúntanos por WhatsApp e indícanos la versión y la fecha que aparecían cuando la consultaste.